De nuevo el teatro del Mayor se viste de gala para que nuestros colegiales pongan en escena el trabajo que desde el mes de octubre llevan preparando. En esta ocasión, nuestro grupo de teatro, “La Ratonera”, en colaboración con el CMU Vedruna, ha sido el encargado de abrir la XXXVI Muestra de Teatro Universitario de los Colegios Mayores de Madrid. Y lo han hecho por todo lo alto, con un montaje ambicioso y complicado, pero llevado a la realidad de una forma brillante. Un desafío al equipo de escenografía en el que los ingenieros han tenido un papel destacado.

El trabajo comenzó, como es habitual, en el mes de octubre con los castings para elegir el elenco que llevaría este montaje a cabo. Se trataba solo del inicio de largos meses de ensayos dirigidos por Ignacio Ortega, uno de nuestros colegiales de tercer curso.

Paralelamente, planos, cálculos de estructuras y muchos quebraderos de cabeza rodeaban al equipo de escenografía. Ruedas, puntales, escaleras, puertas y más puertas les desafiaban con el montaje de una estructura de dos pisos con la que los actores debían interactuar con un sincronismo de reloj suizo.

Unos retos en el sincronismo de los actores y en la fiabilidad de la estructura que culminaban el 10 de marzo. Con el teatro lleno de público, el telón se levantaba para el estreno de “Qué desastre de función” de Michael Frayn.

Durante el primer acto asistimos al ensayo general de una compañía de teatro que preparaba un vodevil titulado ¿Me enseñas la sardina? donde se ven las dificultades que se le van presentado al elenco; conduciendo a situaciones disparatadas y surrealistas.

Tras este primer acto que arrancó las risas del público, el equipo de escenografía aparecía en el escenario para sorprender a los presentes. Y es que la estructura de dos pisos que había en el escenario giraba 180º sobre una plataforma diseñada para tal efecto con el objetivo de mostrar lo que ocurre entre bastidores unos minutos antes de una función de gira. La mala relación entre los miembros de la compañía y los enredos que tienen lugar entre ellos juegan en su contra dificultando el inicio de la representación.

Finalmente, la escenografía giraba de nuevo 180º mostrando de nuevo la parte delantera para el tercer acto, en el que la compañía se desmadra en la enésima función, llevándonos a situaciones caóticas y de absurdo total.

Tras el estreno el día 10 de esta obra aún quedaban dos representaciones los días 11 y 12 para que la Ciudad Universitaria pudiese disfrutar de este gran trabajo realizado por parte de nuestros colegiales. Desde aquí queremos felicitar al equipo técnico y artístico por el éxito cosechado y que ha vuelto a poner al teatro del Ahúja en boca de todos.