El pasado jueves 4 de diciembre celebramos en el Colegio Mayor Elías Ahuja uno de los momentos más esperados del curso: nuestra Cena de Navidad. Cada año, esta jornada marca un punto de encuentro para todos los colegiales, un día en el que la rutina se detiene y el Colegio se llena de un ambiente especial que nos recuerda por qué este lugar significa tanto para quienes vivimos aquí.
La tarde comenzó con la Eucaristía de Adviento, celebrada en la capilla del Colegio. Fue un momento tranquilo y compartido, en el que todos los colegiales nos reunimos para preparar juntos este tiempo del año que invita a la reflexión y la esperanza. Más que un acto formal, la eucaristía se convirtió en un espacio para mirarnos como comunidad y reconocer lo que nos une.
Después de la misa, el Colegio comenzó a llenarse de una ambientación navideña que daba la sensación de que algo importante estaba por celebrarse. Luces, detalles y un ambiente cuidado acompañaron ese espíritu de unión que nos caracteriza. Era fácil notar en los pasillos y en las conversaciones previas a la cena que todos compartíamos la misma ilusión.
El comedor, preparado con un enorme esfuerzo y detalle, nos recibió a todos los colegiales vestidos con la formalidad que la ocasión merece, pero sobre todo con ganas de compartir una velada diferente. Allí nos reunimos junto al director, los subdirectores y los decanos, que quisieron acompañarnos en una noche tan señalada y cercana para la vida del Colegio.
La cena fue, como siempre, impecablemente servida por el personal del Colegio Mayor, cuyo trabajo y dedicación volvieron a hacer posible que disfrutáramos de un momento realmente especial. Entre platos preparados para la ocasión, conversaciones tranquilas y el ambiente cálido de las mesas, la velada se convirtió en un recuerdo más de esos que marcan el curso.
Lo que hace especial esta Cena de Navidad no es solo la decoración ni el menú, sino el hecho de compartirla juntos. Es un recordatorio de que la vida colegial no se construye únicamente en las clases, las actividades o los estudios, sino también en estos momentos que nos reúnen y nos hacen sentir parte de un mismo proyecto.
Un año más, vivimos una noche llena de un gran ambiente, espíritu navideño y cercanía. Una noche que nos recuerda que, más allá de nuestras diferencias y ritmos personales, formamos una comunidad unida que celebra junta lo que significa vivir en el Colegio Mayor Elías Ahuja.






















